Imagen IADenuncian la detención de dos opositores del MONR por organizar comidas para necesitados
Por El Cubano
Dos activistas del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR) fueron detenidos durante varias horas en La Habana el pasado 26 de octubre y advertidos de que no podrán seguir organizando comidas para personas necesitadas. Así lo denunció el presidente de la organización, José Díaz Silva, en declaraciones al medio independiente ADN Cuba.
Lo que relata la organización
Los detenidos son Lázaro Rolando Kessel Barrueto y Mario Alberto Hernández Leyva, vicepresidente del MONR; ambos promueven también la iniciativa Cuba Decide. Según el relato de Díaz Silva, estaban en la vivienda de Kessel Barrueto, en La Habana Vieja, cuando llegaron entre cuatro y cinco motos con agentes de la Seguridad del Estado y patrullas de la policía.
Siempre según esa versión, los trasladaron a la estación policial de Dragones, donde permanecieron aproximadamente de 2:00 a 6:00 de la tarde. Los interrogatorios se habrían centrado en las comidas solidarias y en su financiamiento, que los agentes atribuyeron a supuestos fondos de opositores en Estados Unidos. “Los amenazaron de que no le iban a permitir más hacer ninguna comida”, dijo Díaz Silva a ADN Cuba.
Las autoridades cubanas no se han pronunciado públicamente sobre el caso. Los hechos descritos proceden del testimonio del MONR y no han podido ser verificados de forma independiente.
El respaldo del OCDH
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) condenó las detenciones y exigió el fin de las amenazas, según recogió Infobae. “El régimen cubano no solo es incapaz de garantizar la alimentación de la población, sino que reprime a quienes intentan ayudar”, afirmó la organización.
Un activista con antecedentes de hostigamiento
No es la primera vez que Hernández Leyva denuncia abusos. En julio de 2024 fue condenado a dos años de prisión por resistencia y desacato, y en marzo de 2025 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares por considerar que corría un riesgo grave. En julio de 2026 denunció ante ADN Cuba que agentes lo golpearon y lo llevaron a una zona apartada de la capital; esa denuncia tampoco ha sido confirmada por las autoridades.
El caso ilustra una paradoja que se repite: en un país donde falta comida, repartirla por cuenta propia y sin permiso del Estado se convierte en un acto sospechoso.
Fuentes
Este artículo fue preparado con asistencia de inteligencia artificial y está sujeto a revisión editorial.


